
Apago el fuego de mi corazón con las lagrimas de mis ojos, seco mis lagrimas con tus suaves consejos que nunca sigo, entiendo el problema del cual me aconsejas, pero soy orgulloso y prefiero seguir haciendo lo que quiero. Busco el espíritu del pasado, la vitalidad, las hazañas, las sorpresas, la alegría, la madurez y todo el caso que me hacías, "una horas corriendo las cambio sin duda por unas horas a unos 800 metros de altura". No quiero favoritismos ni egocentrismos, pero quiero algo más de lo que soy ahora, no es que se este haciendo mal, pero se puede hacer mejor y contra antes mejor. Nos dimos la oportunidad de la vida que tenemos ahora, una vida que son días, una vida que es una noche; me pides a veces que te bese como si el mañana no existiera, yo te pido ahora vamos a pasar esos dos días y esa noche como si mañana se acabara.
....miro las estrellas para confirmarlo.
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